Thursday Memo for Preachers

Memo for First Sunday in Advent


Jeremiah 33:14-16 The days are coming says he Lord when I will fulfill the promise...

I recently received a copy of the Book of Common Prayer compiled by Thomas Cranmer 1549, revised in 1552 and again in 1662. In 1784 John Wesley wrote, “I believe that there is no liturgy in this world...which breeds more of a solid, scriptural, rational piety than the Common Prayer of the Church of England.”

I love this book because it has those wonderful collects for each Sunday. The Collect for the first Sunday in Advent offers this phrase ...”give us the grace that we may cast away the works of darkness and put upon us the amour of light now in the time of this mortal life, in which thy son Jesus Christ came to visit us in great humility...

Advent is all about God coming to be with us. But what does it mean to say that God comes? My old teacher Fred Gealy once told some of us that there is not some place where God comes from. God does not sit somewhere up in the Milky Way enveloped in a cloud, nor does God descend to earth on a ray of light. God is no where. We who have mass and weight, who are in space, and who move from place to place pretend to understand what it means for us to come and go. But what does it mean to say that God comes-- this one who is everywhere and yet nowhere, who fills all things, yet is contained in none.

To be a person, I know that I live only as God comes to give me life--our very being is in God. I cannot live on the gift of life that I received yesterday. I must have that gift new each morning. It?s sort of like breathing. We can?t survive on yesterday?s breath. God comes again and again to bring the fresh gift of life. And to say that God comes into our world also means that God comes against the world. This is why in Advent we say come quickly Lord Jesus into our hearts, but in the next breath we say but who can abide the day of the coming, and who shall stand when God appears. Advent offers the preacher four weeks to ponder the miracle of God?s coming to be with us. Don?t rush it. I know there is the Christmas rush and we live in an attention deficient disorder culture. But wait and wonder,be open and say each morning “come quickly Lord Jesus”.

Source for this Memo Let Us Break Bread Together, Fred Gealy. I am sorry to say that this book is out of print.


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Memorándum para el primer domingo del Adviento
Jeremías 33:14-16 Llegará el día en que cumpliré las promesas . . .
Recientemente recibí una copia del Libro de Oración Común compilado por Thomas Cranmer 1549, modificado en 1552 y otra vez en 1662. En 1784 Juan Wesley escribió, “Creo que ninguna liturgia en este mundo . . . que cría más de una piedad racional, bíblica, y sólida que la Oración Común de la Iglesia de Inglaterra.”
Me encanta este libro porque tiene esas colectas para cada domingo. La colecta para el primer domingo en el Adviento ofrece esta frase . . . “danos gracia para despojarnos de las obras de las tinieblas y revestirnos con las armas de la luz, ahora en esta vida mortal, en la cual Jesucristo tu Hijo, con gran humildad . . .”
El Adviento trata totalmente con Dios viniendo a estar con nosotros. Pero ¿qué significa que Dios viene? Mi profesor antiguo, Fred Gealy, nos dijo algunos de nosotros una vez que no hay un lugar de donde viene Dios. Dios no sienta en algún lugar allá en la Vía Láctea envuelta en una nube, ni desciende Dios a la tierra en un rayo de luz. Dios no está en ningún lugar en particular. Nosotros quienes tenemos masa y peso, quienes estamos en espacio, y quienes movemos de un lugar a otro fingimos entender lo que significa que venimos y vamos. Pero ¿qué significa decir que Dios viene – éste quien está en todos lugares y todavía en ningún lugar, quien llena todas cosas, pero es contenido en ninguna cosa.
En ser una persona, yo sé que vivo solamente como Dios viene a darme vida – nuestra misma existencia es en Dios. No puedo vivir en el don de la vida que recibí ayer. Tengo que tener ese don nuevamente cada mañana. Es más o menos como el respirar. No podemos sobrevivir en el aliento de ayer. Dios viene una y otra vez para traer el nuevo don de la vida. Y para decir que Dios viene en nuestro mundo también significa que Dios viene contra el mundo. Esto es por qué en el Adviento decimos – Ven pronto Señor Jesús dentro de nuestros corazones, pero con la próxima respiración decimos – pero ¿quién puede tolerar el día de su llegada, y quién estará parado cuando Dios aparezca? El Adviento le ofrece al predicador cuatro semanas para pensar en el milagro del advenimiento de Dios para estar con nosotros. No se lo apresure. Ya sé que hay el apuro navideño y vivimos en una cultura de la enfermedad de la déficit de la atención. Pero espere y pregúntese, sea abierto y diga cada mañana “Ven pronto, Señor Jesús.”
Fuente para este memorándum Let Us Break Bread Together [Partamos Pan Juntos], Fred Gealy. Siento decirles que este libro ya es agotado.